GALE, BELINDA.
Un bebe de nacionalidad australiana de apenas unos meses ya que nació el 22 de octubre y falleció el 5 de diciembre del mismo años de 1960.
Este ha sido a lo largo de su historia el cementerio más valorado por los poetas y artistas del romanticismo. Es en si mismo un espacio de serenidad acompañado por una vegetación que llama la atención y obras de artes muy significativas
jueves, 26 de diciembre de 2019
JOHANN BELL Cruces célticas
JOHANN BELL. Cruces célticas.
Fotos personales tomadas el 10 de noviembre de 2019
RECURSO.
Cuando Italia se convirtió en una nación unificada en 1870, a los protestantes se les permitió adorar libremente y comenzaron a construir sus propias iglesias, dentro de los muros de Roma. Las antiguas restricciones sobre los monumentos del cementerio fueron barridas. Las cruces y otros símbolos cristianos ahora eran aceptables. Se construyeron nuevos monumentos para personas que murieron mucho antes, como la cruz celta erigida en la Parte Antica para John Bell, un cirujano escocés, que había muerto en 1820, su tumba marcada con una simple losa.
JOHN KEATS
john keats.
Por un lado y principalmente, porque posee el epitafio más hermoso del mundo; por supuesto, también por la calidad de su obra y el respeto que le profeso. También me influyó mucho leer lo que Oscar Wilde escribió sobre ese lugar (él mismo se postró en su momento ante esa tumba), en un artículo de 1877 titulado sencillamente “La tumba de Keats” en el que describe el cementerio en el que se encuentra y dice preciosas cosas como esta:
Una motivación más era el magnífico poemario “La tumba de Keats” (1999) del genial Juan Carlos Mestre, uno de nuestros poetas nacionales más destacados, que escribió parte de ese largo poema allí mismo:
MARTES, 21 DE MARZO DE 2017
Me fascina el componente literario de los viajes.
Cualquier excusa es válida, en realidad, mientras se mantenga el espíritu
viajero y no se convierta uno en un turista. En esta ocasión viajé a Roma (más
exacto sería decir que peregrinaba) porque había idealizado por varios motivos
el lugar en el que está enterrado John Keats.
Por un lado y principalmente, porque posee el epitafio más hermoso del mundo; por supuesto, también por la calidad de su obra y el respeto que le profeso. También me influyó mucho leer lo que Oscar Wilde escribió sobre ese lugar (él mismo se postró en su momento ante esa tumba), en un artículo de 1877 titulado sencillamente “La tumba de Keats” en el que describe el cementerio en el que se encuentra y dice preciosas cosas como esta:
“En pie junto a la
tumba mezquina de este divino adolescente, yo lo veía como a un sacerdote de
belleza prematuramente inmolado (…)”
Una motivación más era el magnífico poemario “La tumba de Keats” (1999) del genial Juan Carlos Mestre, uno de nuestros poetas nacionales más destacados, que escribió parte de ese largo poema allí mismo:
“He pasado la tarde
junto a la tumba de Keats,
me he postrado ante la guarida donde la divinidad no es un ser poderoso,
no he descendido a ningún otro infierno que no fuese mi vida (…)”
me he postrado ante la guarida donde la divinidad no es un ser poderoso,
no he descendido a ningún otro infierno que no fuese mi vida (…)”
Mucho se ha escrito sobre este lugar, el
Cimiterio Protestante o Acattolico de Roma, que allí consideran un museo. Es
precioso, sosegado, se detiene el tiempo tras atravesar la puerta como suele
suceder en estos lugares (en cuanto se sale de España, el drama de visitarlos y
venerarlos, desaparece). Hay una pequeña tienda a la entrada con ediciones
conmemorativas de los románticos ingleses más conocidos, postales, etc.,
también hay huchas diseminadas por los muros, para hacer donativos al cuidado
de los gatos que habitan entre las lápidas. Hay unas esculturas preciosas en
otras tumbas, una placa conmemorativa a Percy Shelley, un banco de madera ante
las tumbas de Keats y Severn. Y el respeto que se respira allí, también es
digno de mención. Es fácil encontrar mapas en línea que sitúan este preciado
pequeño lugar en el mundo, en la esquina derecha del recinto dejando a la
espalda la pirámide de Cayo Cestio, no tiene pérdida. Hay un algo imantado que
arrastra hacia ese punto nada más llegar, quizá sea sugestión pero la sensación
es la de estar muy cerca de algo sagrado, la emoción es real, la de los
visitantes que no pasaban por allí de casualidad. Es indescriptible, en
cualquier caso, que siga inspirando generaciones desde 1821…
ATENCIÓN. Las fotos son personales tomadas el 10 de noviembre de 2019
miércoles, 25 de diciembre de 2019
CANONIGO FRANCIS WOODWARD
MEMORIAL DEL CANONIGO ANGLICANO FRANCIS WOODWARD.
Fotos personales tomadas el 10 de noviembre de 2019.
Fotos personales tomadas el 10 de noviembre de 2019.
La presencia de clérigos anglicanos en el Cementerio es muy significativa. Me sorprendió que la inscripción que acompaña este memorial haya sido escrita en latín y no en inglés como sería de esperar.
RECURSO
Iglesia Anglicana en Roma celebra 200 años de adoración
La Iglesia Anglicana de Todos los Santos en Via del Babuino celebra este año 200 años de servicios anglicanos formales en Roma (ver www.allsaintsrome.org). A partir de 1816, tras el final de las Guerras Napoleónicas, los servicios informales comenzaron a celebrarse en los apartamentos privados de clérigos visitantes. (Años antes, la corte de Stuart en el exilio había permitido a los capellanes anglicanos celebrar servicios regulares para los miembros no católicos de la corte y para los visitantes de Roma) durante sesenta años, hasta que la iglesia actual en Via del Babuino estuvo listo para su uso en 1887, los servicios se llevaron a cabo en la "Sala del granero" en el primer piso de un antiguo granero a las afueras de Porta del Popolo.
La imagen muestra a los congregantes llegando a un servicio en este edificio.en 1851. Llegan en carruajes o a pie. Dos gendarmes proporcionados por las autoridades de la ciudad vigilan la puerta. El capellán en aquel tiempo, el Rev. Francis Woodward, sirvió a esta iglesia durante quince años. A su muerte en 1866 fue enterrado en el Cementerio Protestante de Roma donde su tumba resplandece con decoración en mosaico (Zone 1.12.32)
ANTONIO GRAMSCI
TUMBA DE ANTONIO GRAMSCI.
Fotos personales tomadas el 21 de noviembre de 2019.
Gran parte de las y los italianos que visitan el Cementerio Protestante de Roma lo hacen el el interés de visitar la tumba de este pensador. Me llamó la atención la cantidad de jóvenes que son parte de esa peregrinación y el hecho de que en esa tumba haya siempre flores frescas.
Gran parte de las y los italianos que visitan el Cementerio Protestante de Roma lo hacen el el interés de visitar la tumba de este pensador. Me llamó la atención la cantidad de jóvenes que son parte de esa peregrinación y el hecho de que en esa tumba haya siempre flores frescas.
RECURSO
Antonio
Gramsci (Ales, Cerdeña, 22
de enero de 1891 - Roma, 27
de abril de 1937) fue un filósofo, teórico marxista, político y periodista italiano. Escribió sobre
teoría política, sociología, antropología y lingüística. Fue uno de los
fundadores del Partido Comunista Italiano, encarcelado bajo el régimen
fascista de Benito
Mussolini.
El
arresto, el proceso y la cárcel
Escribe una carta al comité
central del partido bolchevique en el cual, después de la muerte de Lenin,
inició una lucha entre las diversas corrientes: «hoy ustedes están destruyendo
vuestra propia obra y corren el riesgo de anular la función dirigente que el
partido comunista de la URSS había conquistado [...] vuestros deberes rusos
pueden y deben ser llevados a cabo sólo en el cuadro de los intereses del
proletariado internacional». Pero Togliatti, delegado del PCI en Moscú, prefiere no entregar la
carta. Esto creó un conflicto entre Gramsci y Togliatti que nunca se resolvió
en su totalidad.
El 31 de octubre de 1926
Mussolini sufre en Bolonia un atentado sin consecuencias personales, que es
utilizado como pretexto para eliminar los últimos residuos de democracia: el 5
de noviembre el gobierno disuelve los partidos políticos de oposición y suprime
la libertad de prensa. El 8 de noviembre, en violación de la inmunidad
parlamentaria,1
Gramsci es arrestado en su casa y encerrado en la cárcel de Regina Coeli. Después de un
periodo confinamiento en Ustica, el 7 de febrero de 1927 es encerrado en la
cárcel milanesa San Vittore.
El proceso a veintidós imputados
comunistas, entre los cuales incluían a Umberto Terracini, Mauro Scoccimarro, Giovanni Roveda y Ezio Riboldi, inicia en
Roma el 28 de mayo de 1928; el presidente del Tribunal Especial Fascista,
instituido el 7 de febrero de 1927, es el general Alessandro Saporiti y
tiene por jurados cinco cónsules de la milicia fascista. Gramsci es acusado de
actividad conspirativa, instigación a la guerra civil, apología del delito e
incitación al odio de clase.
El ministerio público Michele Isgrò, en
conclusión de su requisitoria, declara que «por veinte años debemos impedir a
este cerebro funcionar»2
y de hecho Gramsci, el 4 de junio, es condenado a veinte años, cuatro meses y
cinco días de reclusión; el 19 de julio alcanza la cárcel de Turi, en la provincia
de Bari.
El mismo médico de la cárcel de Turi llegó a decir a Gramsci que su misión como
médico fascista no era mantenerlo con vida.
El 8 de febrero de 1929 obtiene
finalmente lo necesario para escribir e inicia la escritura de sus Quaderni del carcere.
Desde 1931 Gramsci sufre una grave enfermedad, el mal de Pott, la misma que afectó a Francisco de Quevedo y a Giacomo
Leopardi, además de principios de tuberculosis y
de arteriosclerosis, por todo esto puede obtener
una celda individual, trata de reaccionar a la detención estudiando y
elaborando sus propias reflexiones políticas, filosóficas e históricas, sin
embargo las condiciones de salud empeoran y en agosto Gramsci tiene una
imprevista y grave hemorragia.
Tumba de
Gramsci en Roma.
El 30 de diciembre de 1932 muere
su madre y los familiares prefieren no informarle. El 7 de marzo de 1933 tiene
una segunda crisis grave, con alucinaciones y delirios: en París se constituye
un comité, del cual forman parte, ente otros, Romain
Rolland y Henri
Barbusse, para obtener su liberación junto con la de otros detenidos
políticos, pero sólo hasta el 19 de noviembre Gramsci es transferido a la
enfermería de la cárcel de Civitavecchia y
el 7 de diciembre a la clínica del doctor Cusumano en Formia, vigilado tanto
desde la recámara como desde el exterior.
El 25 de octubre de 1934 es
acogida por Mussolini la petición de libertad condicional pero no es libre de
moverse, en tanto que se le impide ir a curarse a otro lugar ya que el gobierno
temía una fuga; solo el 24 de agosto de 1935 puede ser transferido a la clínica
“Quisisana” de Roma. Está en graves condiciones: además del morbo de Pott,
la tisis y
la arteriosclerosis, sufre de hipertensión y
de gota.
Fallecimiento
El 21 de abril de 1937 Gramsci
adquiere la plena libertad pero está ya gravísimo en el hospital: muere al alba
del 27 de abril, con apenas cuarenta y seis años, de hemorragia cerebral.
Incinerado, al día siguiente se
efectúan los funerales, de los cuales participan sólo el hermano Carlos y la
cuñada Tatiana: las cenizas fueron inhumadas en el Cementerio de verano y de
aquí transferidas al Cementerio no católico (Cimitero acattolico)
de Roma.
Supuesta
conversión
Según afirmó el cardenal De
Magistris, Antonio Gramsci se convirtió al catolicismo antes
de morir y pidió los sacramentos. Esta afirmación se basa en el testimonio de una monja, de apellido Pinna,
ya fallecida, quien se lo narró a su hermano, el obispo Giovanni
Maria Pinna, también fallecido. La religiosa prestaba sus servicios en el
hospital en que Gramsci murió y -según esta versión- el pensador comunista
pidió que le trajeran una imagen del Niño Jesús y
la besó conmovido. Los investigadores, incluidos algunos de confesión católica, aseguran que no
hay ningún documento que acredite este hecho. Por el contrario, en toda la documentación que existe al respecto no se
menciona nada de lo que narró el cardenal; Carlo Gramsci, hermano de Antonio,
afirma expresamente que él estaba presente en el momento de su muerte y relata:
«Tras el último intento por parte de las monjas para que se convirtiera,
reaccionó girándose hacia el muro».
https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Gramsci (SELECCIÓN)
EL ACANTO. Simbología
EL ACANTO
Árboles y plantas en el jardín: un botánico investiga: el
acanto.
Fotos personales tomadas el 10 y el 21 de noviembre de 2019.
El acanto común (Acanthus mollis L.) es una angiosperma
herbácea perenne que puede vivir durante muchos años, incluso en un clima frío.
Parece exótica y tropical, su hogar original se encuentra en el Mediterráneo y
el norte de África, pero puede sobrevivir largos períodos de frío. Su atractivo
estético la convierte en una planta ornamental ampliamente utilizada para
parterres, parques y jardines, y cementerios. Tanto el acanto común como su
variedad espinosa (Acanthus spinosus L.) también atrajeron a los antiguos
griegos y romanos como un elemento de diseño para tapices, vestimenta y, quizás
más conocidas, para los capiteles de las columnas, los estilos griego corintio
y romano compuesto. Virgilio imaginó a la bella Helena de Troya vestida con un
peplum blanco (túnica) con sus dobladillos decorados con hojas de haya y acanto.
Plinio el Viejo, en su Historia Natural, recomendó el elegante Acanto común
para adornar jardines. El Acanthus común es una de las veinte especies del
género Acanthus, sus hojas son de un color verde oscuro brillante con lóbulos
bien definidos. Sus flores son hermafroditas (masculinas y femeninas) son
polinizadas por las abejas. Suelen aparecer en verano, formando una
inflorescencia, o espiga floral, de 30-40 cm de altura. Debido a su capacidad
de crecer, aparentemente de manera espontánea, desde el suelo desnudo, ha sido
visto como un símbolo de virginidad; En la tradición católica puede simbolizar
la resurrección. Por lo tanto, se encuentra comúnmente en cementerios, incluido
el nuestro, especialmente en tumbas en la Zona 2. En el pasado, el nicho en el
que se encontraba la tumba de Shelley estaba lleno de la planta. El diplomático
británico Rennell Rodd y otros visitantes en la década de 1890 describieron la
losa de mármol del poeta incrustada en el follaje de acanto.
AUGUST BIEDEL.
AUGUST BIEDEL.
MEMORIAL DE AUGUST BIEDEL
Fotos personales tomadas el 10 de noviembre de 2019.
RECURSO.
Fotos personales tomadas el 10 de noviembre de 2019.
RECURSO.
Roma es una de las
ciudades con cementerios apreciados por el turismo. Pero no todos los grandes
artistas, escritores y políticos que han pasado a la historia en ciudad fueron
enterrados en alguno de los cementerios más visitados de la urbe. ¿El motivo?
La rígida normativa impuesta por el Estado Vaticano, que impedía dar sepultura
en sus iglesias y tierras consagradas a los que no eran católicos, es decir a
protestantes, judíos y ortodoxos, así como a suicidas y actores enterrados
fuera de las murallas de la ciudad o en campo colindante.
El Romanticismo y el
Neoclasicismo pusieron de moda a la ciudad eterna y estudiantes y artistas de
todo el mundo se afincaron allí, lo que llegó a ser un problema cuando se les
debía dar sepultura. Tal situación hizo que a comienzos del XIX los
representantes diplomáticos de Prusia, del Principado de Hannover (Alemania) y
Rusia pidieran al cardenal Consalvi, el entonces secretario de Estado
pontificio, permiso para la construcción de un cementerio para albergar a los
difuntos no admitidos en los cementerios católicos. Conseguido el permiso, las
delegaciones extranjeras empezaron la construcción del nuevo cementerio que fue
inaugurado oficialmente el 11 de octubre de 1821, a través del edicto de la
Secretaria de Estado del Papa Pío VII (1742-1823).
La primera sepultura
que acogió el recinto se produjo a finales de 1738 y fue la de un joven
estudiante de Oxford (R.Unido) , llamado Langton. El cementerio, que pasó a ser
conocido popularmente como el “de los protestantes” aunque acogía a fieles de
otras religiones y a muchos personajes del mundo del arte y de la cultura, se
sitúa en una posición privilegiada, el barrio de Testaccio, al lado de la
Pirámide Cestia, un edificio sepulcral de estilo egipcio. El mismo fue erigido
entre los años 18 y 12 a.C como tumba para el patricio Cayo Cestio, miembro de
los "Septemviri Epulones", los encargados de organizar banquetes en
honor de los dioses. A pesar de sus características, el cementerio no católico
es una pequeña joya olvidada, descuidada por los italianos y visitada sólo por
esporádicos turistas extranjeros, sobre todo británicos y alemanes, que parecen
pasar allí por casualidad.
PERSONAJES ILUSTRES El
recorrido entre las casi cuatro mil tumbas, muchas de una hermosura artística
excepcional, permite realizar un viaje a un mundo ajeno a la modernidad y
dominado por la quietud. Entre sus tumbas destacan las de dos de los máximos
exponentes de la poesía romántica inglesa, Percy Shelley (1792-1822) y John
Keats (1795-1821) , que murieron ambos en Italia. Shelley, que conocía el lugar
en vida, lo calificó como "el cementerio más bello que había visto". (ver ambas en este sitio)
El estadounidense William Story (1819-1895) y los de su mujer. Sobre esta sepultura hay una escultura de mármol y piedra, de graciosa y doliente al mismo tiempo, conocida con el nombre de "Ángel del Dolor", que fue realizada por el mismo artista poco antes de la muerte de su amada. (Ver detalles y fotos en este sitio) También podemos encontrar en este cementerio tumbas de italianos insignes que haciendo una excepción -ya que oficialmente estaba reservado exclusivamente a extranjeros- acabaron en ese lugar debido a sus creencias políticas, como el dirigente comunista y considerado por la iglesia católica como enemigo, Antonio Gramsci.
OTRAS TUMBAS DESTACADAS Gregory Corso (1930–2001), poeta de la generación
beat estadounidense. Richard Henry Dana (1815–1882), escritor
estadounidense, autor de Two Years Before the Mast. Carlo Emilio Gadda (1893–1973), novelista
italiano. August von Goethe (1789–1830), hijo de Johann Wolfgang von Goethe; su
monumento presenta un medallón de Bertel Thorvaldsen. Antonio Gramsci
(1891–1937), filósofo italiano, líder del Partido Comunista Italiano John Keats
(1795–1821), poeta inglés. Wilhelm von Humboldt (1794–1803), hijo del
diplomático alemán y lingüista Wilhelm von Humboldt. Bruno Pontecorvo
(1913-1993), físico nuclear italiano. Aleksandr Ivánov (1806–1858), pintor
ruso. Malwida von Meysenbug (1816–1903), escritor alemán. Axel Munthe
(1857–1949), médico y escritor sueco. Gottfried Semper (1803–1879), arquitecto
alemán. Joseph Severn (1793–1879), pintor inglés, cónsul en Roma, y amigo de
John Keats, junto al que se encuentra enterrado Percy Bysshe Shelley
(1792–1822), poeta inglés. John Addington Symonds (1840–1893), poeta y crítico
inglés. Wilhelm Friedrich Waiblinger (1804–1830), poeta alemán y biógrafo de
Friedrich Hölderlin. Friedrich Adolf Freiherr von Willisen (1798-1864) general
prusiano y embajador ante la Santa Sede. Constance Fenimore Woolson (1840–1894)
novelista estadounidense y escritora de cuentos, amiga de Henry James. Karl
Briullov (1799-1852) pintor ruso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
JIA RUSKAJA. Evgeniya Fyodorovna Borisenko. 1902-1970. Bailarina
JIA RUSKAJA. Evgeniya Fyodorovna Borisenko. 1902-1970. Bailarina RECURSO. Jia Ruskaja (nacida como Evgeniya Fyodorovna Borisenko , en ru...
-
PERCY BYSSHE SHELLEY Lápida de la tumba d e PERCY BYSSHE SHELLEY. Foto personal tomada el 10 de noviembre de 2019. En este espacio los ...
-
ROSA BATHURST. Fotos personales tomadas el 10 de noviembre de 2019 ÁNGELES PSICOPOMPOS, AMAPOLAS Y MARIPOSAS. RECURSO. Similar en su con...
-
GIOVANNI CECCARINI (1823-1888) Cementerio Protestante de Roma. Fotos personales tomadas el 22 de noviembre de 2019. Especie de gran temp...













